|
Antonio Esteban Agüero
Canción del para qué de las máquinas
Las máquinas existen para que el pan, el vino, y el pez se multipliquen.
Para que Tú me escuches, y Yo te mire, detrás de las fronteras sobre el último límite.
Y la música sea la que ordene países.
Y la mano del hombre con pulgar oponible, dibuje en la materia el rostro de los sueños y ensueños increíbles.
Y el cielo con la Tierra de nuevo se mariden.
Y los salvajes vientos, con sus pájaros libres, recorran nuevamente los páramos de pronto vestidos de jardines.
Las máquinas existen para que el mundo sea las estrellas de hermosura que los antiguos dicen.
Y la unidad se cumpla y la paz se realice.
Las máquinas existen para que un día Lázaro otra vez resucite ...
de "Canciones para la voz humana"
|